Cómo empezar a conocer la ciudad
En la costa del Río de la Plata –tan ancho que muchos viajeros lo confunden con el mar–, Buenos Aires tiene un
clima templado y muchos días de sol por año. El paisaje natural de la región, verde y húmedo, puede gozarse en los
parques, en las afueras o en la gigantesca Reserva Ecológica que se encuentra a sólo cinco minutos del Centro de la ciudad.
Pero muchos turistas vienen a Buenos Aires por otro paisaje. La ciudad –con tres millones de habitantes–
tiene 48 barrios para recorrer. En cada uno hay
bares , plazas,
canchas de fútbol y otros deportes ,
templos,
milongas y
teatros, pero las zonas más visitadas, por turistas nacionales y extranjeros, son el
Abasto,
Puerto Madero,
San Telmo,
Recoleta,
Palermo,
La Boca, las avenidas del Centro, como
Corrientes.
Buenos Aires es uno de los
polos culturales del continente. La ciudad está considerada la cuarta en importancia en el teatro mundial y tiene más salas que Nueva York. Los
museos porteños, tradicionales o modernos, son famosos. El
tango la música y la danza, puede conocerse en la
tanguería más sofisticada o en la
milonga más popular de un barrio.
Con más de 3000
restaurantes,
comer en Buenos Aires es una cuestión de elegir dónde y qué. Desde lo típico, asado o pizza, hasta la comida de alguna de las muchas comunidades que se instalaron en la ciudad durante siglos de inmigración.
El
fútbol es pasión, y los aficionados planean sus viajes para que coincidan con el clásico nacional entre Boca y River. Otra característica que atrae a locales y visitantes son las
compras, con
ferias, circuitos comerciales a cielo abierto y shoppings. La
escena independiente –la del
teatro y el cine alternativos, la de músicos y
diseñadores – es origen de encuentros y
festivales internacionales. En Buenos Aires hay
ferias y
actividades culturales todo el año.
Para viajar dentro de la ciudad, existe un sistema de transporte con múltiples opciones: seis líneas de
subtes (así se abrevia el nombre de los subterráneos), más de cien líneas de colectivos (así se llama en Buenos Aires a los ómnibus o autobuses) y
ferrocarriles (o trenes) interurbanos. Los
taxis y
remises son un medio de transporte muy común, ya que son seguros y comparativamente más económicos que en otras ciudades.
Los viajeros pueden
pasear solos y a pie o
con guías expertos en historias y detalles; pueden dedicarle meses a Buenos Aires o
conocer lo esencial en pocos días, incluso vivir una experiencia
Buenos Aires en solo 24 horas; pueden irse con el deseo de volver o pueden, directamente, quedarse.